RESUMEN La evolución desde la observación pasiva a nanoescala hasta la manipulación robótica activa representa un cambio de paradigma en la búsqueda de la humanidad por dominar la materia a escala atómica. Esta revisión rastrea sistemáticamente los fundamentos históricos y conceptuales de la nanomanipulación, comenzando con la teoría atómica antigua y culminando en la visión de Feynman del control atómico determinista. Las tecnologías de nanomanipulación se pueden clasificar en tres dimensiones: observación (imagen y seguimiento), construcción (ensamblaje y fabricación) y operación (automatización y control). Esta revisión examina críticamente las tecnologías transformadoras —desde las pinzas ópticas y la microscopía de fuerza atómica (AFM) hasta los nanorrobots autónomos en la microscopía electrónica de barrido (SEM)—, destacando sus funciones fundamentales para superar los límites de difracción, el ruido térmico y la estocasticidad cuántica. Innovaciones como el control mejorado por aprendizaje automático, el control predictivo basado en modelos estocásticos y los nanorrobots biohíbridos subrayan la transición de tareas programadas a la autonomía adaptativa. Sin embargo, desafíos persistentes —como la paradoja del observador-constructor, la estocasticidad ambiental y la escalabilidad— requieren la convergencia interdisciplinaria de la metrología cuántica, la computación neuromórfica y los marcos éticos. Al tender un puente entre los conocimientos teóricos y las aplicaciones prácticas, esta revisión traza una hoja de ruta para que los sistemas nanorrobóticos trasciendan los confines del laboratorio, permitiendo avances en nanomedicina, dispositivos cuánticos y fabricación a escala atómica. La síntesis de inteligencia corporizada, detección distribuida y computación cuántica en el borde presagia un futuro en el que la nanomanipulación redefine las fronteras de la ciencia, la ingeniería y la filosofía.
Yang et al. (Thu,) estudiaron esta cuestión.