La fibra dietética y los compuestos fenólicos son bioactivos clave en la salud gastrointestinal y metabólica; sin embargo, sus características composicionales e implicaciones metabólicas rara vez se han estudiado como un sistema integrado dentro de matrices alimentarias realistas. La confitería de bagazo de mango demostró previamente potencial prebiótico, y su reformulación con cáscara de mango extruida mostró efectos hepatoprotectores vinculados a la modulación de la microbiota intestinal. En este estudio, se caracterizó la confitería de bagazo y cáscara de mango (MBPC) y se evaluó su impacto metabólico in vivo. Ratas Wistar fueron alimentadas con dietas estándar o altas en grasa con o sin suplementación con MBPC, seguido del análisis de ácidos grasos fecales. MBPC exhibió un alto contenido de fibra dietética para un producto de confitería (25 g de fibra total por 100 g), con perfiles monoméricos indicativos de polisacáridos derivados de la pared celular y componentes pécticos. La fracción de fibra mostró un peso molecular bajo (14.71 ± 0.02 kDa), sugiriendo una matriz favorable para interacciones fibra–polifenoles. El perfil fenólico reveló concentraciones sustanciales de compuestos fenólicos libres (9.0 mg/mL) y ligados (16.7 mg/mL). Los perfiles de ácidos grasos fecales dependieron de la dieta, con ácido palmítico mostrando la mayor abundancia relativa, seguido por ácidos esteárico, oleico y linoleico, asociados con la ingesta de fibra dietética. Este estudio esclarece la relevancia estructural y metabólica de las interacciones fibra dietética–polifenoles dentro de una matriz alimentaria formulada.
Barbosa et al. (Fri,) estudiaron esta cuestión.