La detección temprana y el monitoreo continuo de lesiones renales agudas (AKI) son esenciales para prevenir la progresión a la enfermedad renal crónica (CKD). Sin embargo, los biomarcadores renales convencionales, como la creatinina sérica, carecen de sensibilidad para advertencias de deterioro. La proteína de patrón molecular asociada al daño de alta movilidad (HMGB1) ha surgido como un indicador dinámico de lesión y reparación renal. Aquí, informamos sobre una plataforma de biosensado de transistor electroquímico orgánico (OECT) controlado por electrolitos, funcionalizada con un aptámero de ADN de alta afinidad para la detección selectiva y rápida de HMGB1. El electrodo de compuerta modificado con el aptámero permite un reconocimiento molecular preciso, mientras que el transporte iónico-electrónico mixto dentro del canal activo facilita una transducción de señal eficiente. El biosensor resultante exhibe un amplio rango de detección de 5 pM a 50 nM y opera de manera confiable en diversos electrolitos fisiológicos, incluidos el suero salino tamponado con fosfato, la albúmina y el suero. Las mediciones impulsadas por pulso mejoran aún más la sensibilidad de respuesta y permiten una adquisición de señal rápida en segundos. La validación en un modelo de ratón de AKI isquémico revela que las respuestas eléctricas del biosensor se correlacionan cuantitativamente con las fluctuaciones de los niveles de HMGB1 durante la transición de AKI a CKD. Este estudio establece una estrategia de detección robusta basada en OECT para el monitoreo rápido de HMGB1, ofreciendo una herramienta prometedora para el diagnóstico temprano y la evaluación del pronóstico de lesiones renales.
Wang et al. (Tue,) estudiaron esta cuestión.