Actualmente, el biodiésel se utiliza ampliamente en países desarrollados como EE. UU. y Alemania, pero su adopción sigue siendo limitada en naciones en desarrollo. Optimizar los métodos de transesterificación, incluyendo el uso de catalizadores heterogéneos u homogéneos, e incorporar tecnologías innovadoras como las enzimas asistidas por microondas puede aumentar aún más el rendimiento y la eficiencia del biodiésel.
Aslam et al. (Tue,) estudiaron esta cuestión.