Este enfoque combinado ofrece una solución eficaz para queloides extensos. El injerto de piel parece reducir el riesgo de recurrencia, pero conlleva un riesgo no desdeñable de formación de queloides en el sitio donante. Se necesitan estudios prospectivos aleatorizados para validar aún más estos hallazgos y optimizar la selección de pacientes.
Thiriez et al. (Wed,) estudiaron esta cuestión.