Este estudio delinea un paisaje molecular sistémico del TDM en adolescentes definido por la coexistencia de compensación hipóxica y fracaso neurotrófico/remodelador. La biosignatura de tres genes identificada (SLC4A1, IGF1, MMP9) ofrece una herramienta prometedora y objetiva para el diagnóstico temprano de la depresión adolescente, destacando la interfaz inmune-metabólica como un camino crítico para la medicina de precisión futura.
Yang et al. (Fri,) estudiaron esta cuestión.