El uso y la exploración de materiales más sostenibles para los medios de cultivo, en respuesta a la búsqueda de alternativas a la turba, están en expansión. Muchos recursos orgánicos disponibles localmente están actualmente bajo estudio para este propósito. Sin embargo, su estabilidad biológica sigue siendo una gran limitación. Comprender el efecto de la biodegradación en las propiedades físicas de estos materiales, con el fin de evaluar su idoneidad a largo plazo para garantizar el suministro de agua y la respiración del sistema radicular, sigue siendo en gran parte inexplorado. Los objetivos de esta investigación fueron evaluar la estabilidad biológica de varios materiales orgánicos durante un proceso de biodegradación de 6 semanas; investigar cómo la biodegradación altera propiedades físicas clave; y determinar si estas alteraciones provienen de cambios en la distribución del tamaño de partículas. Se analizaron las propiedades físicas iniciales y post-biodegradación y la distribución del tamaño de partículas. La biodegradación se midió mediante respirometría. El protocolo utilizó condiciones aeróbicas, adición de fertilizante y una temperatura de 35°C para alcanzar una tasa de biodegradación sustancial. Como resultado, la metodología empleada llevó a tasas de biodegradación comparables o superiores a las reportadas en la literatura. No se observó cambios significativos en la distribución del tamaño de partículas después de la biodegradación, probablemente debido a tasas de biodegradación globalmente bajas junto con tamaños de partículas heterogéneos. Tampoco se observaron cambios significativos en la porosidad total o en el agua disponible. Los cambios significativos observados fueron una disminución en la porosidad llenada de aire, resultante de un aumento general en las propiedades de retención de agua a succiones de -10 cm y superiores. Estas observaciones sugieren, por lo tanto, la hipótesis de un cambio en la integridad de la superficie de la partícula, con la formación de poros finos, en lugar de fragmentación que lleva a cambios en el tamaño y organización de partículas. Estas observaciones destacan la importancia de evaluar los cambios en las propiedades físicas durante procesos de biodegradación relativamente largos para materias primas potencialmente biológicamente inestables, con el fin de adaptar las prácticas agronómicas a las propiedades cambiantes de los materiales.
Durand et al. (Viernes,) estudiaron esta cuestión.