Desde la década de 1960, el Japón de la posguerra ha estado tratando de diversas formas de definir su papel como potencia regional. Si bien su objetivo de lograr estabilidad económica y política a través de la cooperación regional ha sido bastante constante, la definición de "región" ha cambiado en múltiples ocasiones en respuesta a tendencias y eventos políticos y económicos del momento. Para complicar aún más las cosas, las élites gubernamentales y empresariales a menudo han definido la región de Japón de múltiples maneras al mismo tiempo. Hoy, una de las visiones clave de Japón sobre la región es el "Indo-Pacífico Libre y Abierto" (FOIP), compuesto por una geografía parcialmente contigua que abarca tres continentes, desde India al oeste hasta los Estados Unidos al este y Australia al sur. El FOIP refleja patrones de inclusión y exclusión que reflejan imperativos políticos y de seguridad más que integración económica. Esto marca un cambio importante en la estrategia regional de Japón, que durante mucho tiempo había elevado las consideraciones económicas por encima de las preocupaciones de seguridad.
William Grimes (Sat,) estudió esta cuestión.