Los constructos psiquiátricos que se incluyen en el manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM por sus siglas en inglés) son categóricos por definición, lo que conlleva múltiples consecuencias en el proceso diagnóstico. Las herramientas de cribado más utilizadas en la práctica actual fueron desarrolladas sobre la base de criterios diagnósticos obsoletos y sin considerar métodos estadísticos modernos. Asimismo, la concepción dicotómica de los trastornos que separa sujetos "sanos" de "enfermos" ignora la existencia de pacientes subclínicos/subumbral y fomenta la estigmatización, mientras que la evidencia científica actual sugiere que algunos constructos definidos por el DSM -como la depresión mayor (DM)- se describen mejor mediante dimensiones.
Jorge Piqueras Marqués (Fri,) estudió esta cuestión.