Cuando la enfermedad mental afecta a cerca del 20% de la población adulta trabajadora del país, y con cada vez más estudiantes universitarios y adultos trabajadores que usan regularmente drogas ilícitas o peligrosamente adictivas (NIH), debe levantarse una alerta. Si no es por la relación entre ambos, al menos por cada problema individual que necesita ser abordado. Sin embargo, como encontramos, a menudo los dos van de la mano, especialmente en la sociedad moderna.
Zhenya E. Knyazhanskaya (Jue,) estudió esta cuestión.