Los pacientes con cálculos renales de larga evolución e inflamación crónica deben ser monitoreados cuidadosamente por la posible transformación maligna. El tratamiento temprano de los factores predisponentes es esencial. La imagenología con contraste y una evaluación patológica exhaustiva pueden ayudar en el diagnóstico.
Yang et al. (Fri,) estudiaron esta cuestión.