Resumen La evidencia emergente muestra que el inflamaging varía entre poblaciones, desafiando los modelos universales de envejecimiento inmunológico. La urbanización en África subsahariana—caracterizada por la reducción de la exposición a enfermedades infecciosas y el aumento de las tasas de enfermedades no transmisibles—ofrece un experimento natural para evaluar los efectos ambientales sobre el inflamaging. Un menor inflamaging en grupos indígenas puede reflejar una adaptación a infecciones crónicas, mientras que la inflamación elevada en poblaciones industrializadas sugiere un desequilibrio ecológico, subrayando la necesidad de incluir diversos grupos ecológicos en la investigación sobre el envejecimiento.
Bickler et al. (Fri,) estudiaron esta cuestión.