La rTSA restaura la elevación hacia adelante principalmente a través del movimiento escápulo-torácico compensatorio y estrategias neuromusculares impulsadas por el deltoides, más que por la normalización de la mecánica glenohumeral. Se necesitan estudios estandarizados y longitudinales que integren cinemáticas de alta fidelidad, EMG y monitoreo de actividad en el mundo real, con un informe explícito de los parámetros del constructo del implante, para aclarar cómo la técnica quirúrgica y el diseño del implante influyen en la biomecánica postoperatoria y en la recuperación funcional.
Thomson et al. (Sun,) estudiaron esta cuestión.