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Tres huracanes secuenciales, Dennis, Floyd e Irene, afectaron la costa de Carolina del Norte en septiembre y octubre de 1999. Estos huracanes inundaron la región con hasta 1 m de lluvia, causando inundaciones de 50 a 500 años en la cuenca del Pamlico Sound, el mayor estuario lagunar de los Estados Unidos y una criadero clave de pesquerías en el Atlántico Oeste. Investigamos los impactos a nivel ecosistémico y las respuestas del Sound al desagüe de aguas de inundación. Las aguas de inundación desplazaron tres cuartas partes del volumen del Sound, redujeron la salinidad en una cantidad similar, y entregaron al menos la mitad de la carga anual típica de nitrógeno a este ecosistema sensible al nitrógeno. Las concentraciones de carbono orgánico en las aguas de inundación que ingresaban al Pamlico Sound a través de un afluente principal (el estuario del río Neuse) eran al menos 2 veces mayores que las concentraciones bajo condiciones previas a la inundación. Siguió un conjunto en cascada de impactos físicos, químicos y ecológicos, incluyendo una fuerte estratificación vertical, hipoxia en aguas profundas, un aumento sostenido en la biomasa algal, desplazamiento de muchos organismos marinos y un aumento en las enfermedades de los peces. Debido al largo tiempo de residencia del Sound (aproximadamente 1 año), hipotetizamos que los efectos del enriquecimiento nutricional a corto plazo podrían resultar ser multianuales. Un aumento esperado en la frecuencia de actividades ciclónicas en las próximas décadas podría causar cambios biogeoquímicos y tróficos a largo plazo en esta y otras hábitats estuarinos y costeros.
Paerl et al. (Tue,) estudiaron esta cuestión.