La redacción de documentos es una función crítica pero cada vez más tensionada dentro de las autoridades públicas del Reino Unido, donde las obligaciones de Libertad de Información (FOI) coexisten con estrictos deberes de protección de datos. Aunque la IA se posiciona frecuentemente como una solución a los riesgos de tiempo y errores de la redacción manual, existe evidencia empírica limitada sobre si las autoridades públicas realmente adoptan tales herramientas. Este estudio utiliza solicitudes FOI como método observacional para examinar la gobernanza de la redacción y la preparación para IA en 44 autoridades públicas del Reino Unido que abarcan salud, gobierno central y educación superior intensiva en investigación. Recibimos 30 respuestas (68.2%) y las analizamos usando un enfoque de métodos mixtos. Los hallazgos revelan una pronunciada brecha de implementación entre la promesa técnica de la IA y la realidad organizacional. Solo una autoridad informó el uso activo de herramientas de IA, describiendo un flujo de trabajo donde las redacciones generadas por software son revisadas por el personal. La mitad de las respuestas indicaron que las políticas relevantes "no se poseían" y solo seis autoridades reportaron entrenamiento documentado. La mayoría de las organizaciones dependían de guías externas en lugar de estándares internos formales, con los encuestados resaltando limitaciones de recursos, toma de decisiones inconsistente y dificultades con formatos de documentos complejos. Contribuimos con una línea base basada en FOI de prácticas actuales y replanteamos la redacción asistida por IA como una capacidad socio-técnica dependiente de la gestión documental, guías estandarizadas y supervisión humana capacitada, proponiendo un modelo híbrido por etapas para la experimentación segura de automatización.
Y. D. Chen (mar,) estudió esta cuestión.