Este número especial examina cómo se está reconfigurando el orden regional en Asia Central en medio de importantes transformaciones geopolíticas, particularmente tras la guerra entre Rusia y Ucrania. Desde el colapso de la Unión Soviética, la región ha enfrentado una inestabilidad persistente arraigada en legados soviéticos, distribución desigual de recursos y un aumento del compromiso externo por parte de las grandes potencias. La guerra ha intensificado la competencia geopolítica y ha reconfigurado los debates sobre el orden regional y el papel de los actores externos. Este volumen presenta nueve artículos que analizan estas dinámicas a través de tres capas analíticas. La primera capa se centra en las relaciones intra-regionales entre los cinco estados de Asia Central, incluyendo vínculos económicos y logísticos, así como desafíos medioambientales como el cambio climático y los recursos hídricos. La segunda capa examina las interacciones con potencias vecinas, especialmente China y Rusia, destacando la integración económica, la cooperación en seguridad y la gobernanza digital. La tercera capa aborda las relaciones geopolíticas más amplias, particularmente la evolución de la asociación sino-rusa. Estos estudios demuestran que Asia Central no puede ser entendida únicamente como un lugar de competencia entre grandes potencias. Las transformaciones regionales preceden a la guerra entre Rusia y Ucrania, mientras que desarrollos como el regreso del Talibán al poder siguen siendo igualmente significativos. En general, Asia Central emerge como un espacio complejo y dinámico moldeado por presiones globales y formas de cooperación superpuestas.
Fumiaki Inagaki (miércoles) estudió esta cuestión.