En el contexto de la globalización de la realidad legal, el derecho comparado es un instrumento importante para las transformaciones legales modernas. En el siglo XXI, el derecho comparado ha dejado de ser meramente una herramienta para describir similitudes y diferencias entre sistemas legales y se ha convertido en un instrumento de diálogo, coordinación y armonización de tradiciones legales. El artículo analiza los cambios en el derecho comparado bajo la influencia de la globalización y la fragmentación legal y examina su papel en la superación de la fragmentación y en la creación de un espacio legal unificado. Muestra que la diversidad de sistemas legales en condiciones contemporáneas no destruye, sino que refuerza la unidad legal, contribuyendo a la unificación, armonización y enriquecimiento mutuo de las instituciones legales nacionales e internacionales. La globalización de las relaciones legales y la complejidad simultánea de los marcos regulatorios están llevando a una persistente naturaleza multicapa del derecho moderno y a un creciente fenómeno de fragmentación: la desintegración de sistemas legales coherentes en regímenes especializados, parcialmente incompatibles. Esta fragmentación aumenta el riesgo de normas contradictorias, incertidumbre legal y desincronía institucional entre los niveles nacional, regional e internacional, poniendo en duda la previsibilidad y consistencia de la aplicación de la ley. El propósito de este documento es fundamentar el papel del derecho comparado como una herramienta para gestionar la fragmentación, destinada a reducir conflictos entre regímenes legales y fortalecer la coherencia legal. Para ello, se establecieron los siguientes objetivos: determinar la relación entre transformaciones globales y manifestaciones de la fragmentación del derecho; clasificar los aspectos positivos y negativos de la fragmentación del derecho; identificar mecanismos de intervención legal comparativa que promuevan la armonización de sistemas legales; proponer recomendaciones prácticas para incorporar el derecho comparado en los procesos de codificación y elaboración de leyes nacionales. Se aplicó una combinación de métodos de análisis legal comparativo: un método comparativo para identificar diferencias tipológicas en los regímenes legales; un enfoque sistémico-estructural para evaluar el impacto de nuevos subsistemas en la integridad del marco legal; un análisis normativo-legal y doctrinal de actos internacionales y reformas nacionales; y un estudio de caso y análisis empírico de procesos individuales de codificación y la implementación de registros digitales en la práctica nacional. Una combinación de generalización teórica y experiencia práctica asegura la naturaleza práctica de las conclusiones. Los resultados de la investigación muestran que el derecho comparado ya no es solo una herramienta descriptiva, sino que se está convirtiendo en un mecanismo activo para el diálogo, la coordinación y la armonización de tradiciones legales. La fragmentación se identifica como un fenómeno bipolar: por un lado, la expansión y especialización de instrumentos legales; por el otro, el riesgo de conflictos y pérdida de coherencia. Se identifican mecanismos clave para mitigar estos efectos negativos: desarrollar una cultura legal de diálogo, utilizar activamente la investigación legal comparativa en la codificación, crear plataformas legales digitales para identificar y resolver conflictos, y desarrollar programas educativos en derecho comparado. Para la práctica nacional (incluyendo Uzbekistán), se recomienda integrar sistemáticamente la revisión legal comparativa en el proceso de codificación, crear mecanismos de coordinación interdepartamental y desarrollar plataformas para la detección y resolución rápida de conflictos regulatorios. La fragmentación se reconoce como un recurso manejable si se acompaña de “puentes” institucionales y metodológicos.
А. Х. Саидов (Thu,) estudió esta cuestión.