En las últimas décadas, ha aumentado el interés por los animales salvajes que viven en estrecho contacto con humanos, mascotas o ganado, para evaluar su papel como centinelas de la contaminación ambiental por resistencia antimicrobiana o potenciales reservorios/vectores de bacterias resistentes a antimicrobianos/genes de resistencia antimicrobiana. El objetivo de este estudio fue investigar la presencia de genes de resistencia a β-lactámicos (incluidos los carbapenemes) y a colistina en muestras intestinales de 84 erizos europeos (Erinaceus europaeus L. 1758, Mammalia: Erinaceomorpha) recolectados en el centro de Italia. A diferencia de la mayoría de los estudios basados en aislamientos bacterianos, se aplicó un enfoque independiente de cultivo, permitiendo la detección de genes de resistencia antimicrobiana también en bacterias no cultivables. Se investigó el ADN total de fragmentos intestinales y material fecal mediante PCR que apuntaba a los genes blaTEM, blaCTX−M, blaSHV, blaOXA−48 y mcr-1. Se observó positividad de PCR para genes de resistencia β-lactámicos/carbanemicos en 46 (55%) de los 84 animales analizados. En 26 de 46 muestras positivas, se detectaron dos o más genes de resistencia. No se obtuvieron detecciones positivas del gen mcr-1. Los resultados confirman el papel potencial del erizo como centinela ambiental de bacterias resistentes a antimicrobianos o genes de resistencia antimicrobiana.
Francesco et al. (Mon,) estudiaron esta cuestión.