La transformación institucional de la Academia de Ciencias de San Petersburgo comenzó con reformas implementadas en 1766 bajo la influencia de Lomonosov. La Academia de Ciencias no funcionó exactamente como Pedro el Grande la había concebido. La Cancillería Académica, encabezada por el bibliotecario Daniel Schumacher, comenzó a asumir un poder real, y la Academia gradualmente se convirtió en un gran complejo con varias instituciones afiliadas. Esto limitó la proporción de personal académico, su voz y su libertad de investigación. Lomonosov participó activamente en la administración de la Academia, además de su investigación científica. Como uno de sus líderes, escribió nuevos estatutos proponiendo la abolición de la Cancillería Académica y el establecimiento de la posición de vicepresidente, que permitiría a los académicos el derecho a gestionar la academia; cerrar instituciones afiliadas que tenían menos relevancia para la investigación científica; ampliar los campos de investigación, aumentar el número y el rango de académicos; y desarrollar vigorosamente la educación científica, entre otras medidas. Tras su muerte, se presentaron al tribunal manuscritos que contenían sus ideas de reforma, lo que se convirtió en un factor clave para promover la reforma de la Academia. Esta reforma mejoró su institucionalización, sentando las bases institucionales para el próximo siglo y medio.
Mingfei LIU (Mon,) estudió esta cuestión.