Este documento extiende el marco de la Teoría de la Cognición Épica (ECT) a especies no humanas, argumentando que la evolución se forma no solo por presiones genéticas externas, sino también por proto-narrativas internas, oníricas. Propone que estos procesos cognitivos permiten a los organismos ensayar de antemano y diseñar internamente cambios fisiológicos adaptativos. Focalizándose en procesos como la muda (ecdysis) en serpientes, el cambio dinámico de color en camaleones, y la imitación proto-simbólica en dragones barbudos, argumentamos que estos eventos biológicos sirven como expresiones corporales concretas del rediseño impulsado por narrativas. Este trabajo demuestra que la enfermedad, la sanación y la adaptación involucran un proceso profundamente conservado, impulsado por narrativas, destacando la amplia aplicabilidad de la ECT en biología evolutiva y etología. Al definir "narrativas" como simulaciones neuroendocrinas y conductuales en lugar de experiencias conscientes similares a las humanas, el documento evita el antropomorfismo y ofrece un marco verificable para estudiar la unidad mente-cuerpo a través del reino animal.
Sedat Büyük (Tue,) estudió esta cuestión.