Las pruebas funcionales ex vivo para el mieloma múltiple están evolucionando rápidamente, sin embargo, ningún ensayo ha alcanzado el nivel de fiabilidad y utilidad clínica necesario para la toma de decisiones rutinarias. Los enfoques existentes generalmente se dividen en tres categorías: cultivos 2D, modelos 3D y sistemas dinámicos. Cada uno contribuye con información valiosa pero incompleta sobre la respuesta terapéutica. Entre ellos, los ensayos 2D siguen siendo los más maduros, con las correlaciones clínicas más extensas hasta la fecha, aunque su arquitectura simplificada limita su capacidad para reflejar la complejidad total del microentorno de la médula ósea. Sin embargo, los sistemas 3D, incluidos los esferoides y los organoides basados en matriz, ofrecen una mejor preservación de la heterogeneidad tumoral y las señales microambientales. Estas plataformas muestran una relevancia clínica emergente y pueden tener ventajas sobre los formatos 2D tradicionales, y se están desarrollando esfuerzos de validación. Los sistemas dinámicos, incluidos los modelos microfluídicos y los miméticos de médula ósea perfundida, representan la categoría más ambiciosa fisiológicamente, pero su complejidad técnica y etapa temprana de desarrollo han limitado hasta ahora la correlación clínica amplia. En conjunto, el panorama actual destaca un progreso sustancial pero carece de un ensayo óptimo. En esta revisión, adoptamos el enfoque único de examinar las pruebas ex vivo publicadas que han demostrado un nivel de correlación clínica. Evaluamos sus respectivos formatos, fortalezas y limitaciones, y discutimos consideraciones sobre lo que podría abarcar un ensayo futuro ideal.
Oliver et al. (Wed,) estudiaron esta cuestión.