Este estudio examina las implicaciones financieras de la gestión de instalaciones sostenibles (SFM) y las prácticas de construcción verde, adoptando un enfoque de revisión cualitativa sistemática para sintetizar la evidencia de la literatura revisada por pares, informes de la industria y estudios de caso documentados. Los hallazgos demuestran que SFM genera beneficios operativos y financieros medibles, incluyendo reducciones en costos de energía, agua y mantenimiento, así como un mejor desempeño de activos y valoración de mercado a través de primas de alquiler, menores vacantes y una mejor retención de inquilinos. Los análisis de costo del ciclo de vida y los estudios de caso de modernización revelan que intervenciones estratégicamente temporizadas, alineadas con ciclos de renovación de equipos y respaldadas por una gestión basada en datos, generan un valor presente neto positivo y ahorros a largo plazo. La investigación destaca aún más el papel central de la gobernanza, la transparencia de datos y los gestores de instalaciones capacitados en la realización de estos beneficios, mostrando que las inversiones tecnológicas por sí solas son insuficientes sin capacidad organizacional, cultura de mantenimiento preventivo y monitoreo del rendimiento. Los marcos de certificación basados en el rendimiento, como NABERS, BREEAM En-Uso y ENERGY STAR Portfolio Manager, mejoran la credibilidad y facilitan el acceso a financiamiento vinculado a la sostenibilidad, reforzando el valor estratégico de SFM. Anclado en la Visión Basada en Recursos (RBV), el estudio conceptualiza la gestión de instalaciones sostenibles como una capacidad organizacional estratégica que integra tecnología, capital humano y gobernanza operativa para ofrecer una ventaja competitiva sostenida. En general, la evidencia posiciona SFM no solo como una medida de cumplimiento ambiental o regulatorio, sino como una estrategia financieramente viable que alinea la eficiencia operativa con la resiliencia de activos a largo plazo, competencia en el mercado y mitigación de riesgos en el sector inmobiliario comercial.
Abegunde et al. (Mon,) estudiaron esta cuestión.