La fabricación de plásticos depende en gran medida de monómeros derivados del petróleo como el ácido tereftálico, el componente principal del tereftalato de polietileno (PET). Sin embargo, el agotamiento de los recursos fósiles y las crecientes preocupaciones medioambientales han aumentado la necesidad de alternativas sostenibles. La biomasa lignocelulósica ha surgido como un recurso prometedor debido a su naturaleza renovable, abundante y ecológica. Entender su composición química permite la conversión de esta biomasa en productos químicos intermedios, como el ácido 2,5-furandicarboxílico (FDCA) y el ácido láctico, derivados de la celulosa y la hemicelulosa. Estos pueden ser polimerizados en plásticos de base biológica como el furanoato de polietileno (PEF), el ácido poliláctico (PLA) y los poliésteres de hidroxialcanoatos (PHAs), ofreciendo alternativas más ecológicas a los plásticos basados en fósiles. El PEF presenta anillos de furano rígidos que mejoran la estabilidad térmica, la resistencia mecánica y las propiedades de barrera, y reducen la permeabilidad al gas en comparación con el PET. El PLA es un plástico renovable y biodegradable ampliamente utilizado en aplicaciones de embalaje y médicas. Esta revisión cubre la composición química de la celulosa, la hemicelulosa y la lignina de la biomasa lignocelulósica, así como diversas estrategias de pretratamiento, químicas, fisicoquímicas y físicas, para superar la recalcitrancia de la biomasa y mejorar la eficiencia de conversión. También destaca los avances catalíticos recientes en la transformación de carbohidratos celulósicos en precursores de plásticos de base biológica, como el FDCA y el ácido láctico. Por último, esta revisión discute las rutas de polimerización para la producción de PEF y PLA, enfatizando su papel en la reducción del impacto ambiental de la fabricación de polímeros y en la promoción de principios de química verde.
Gaafar et al. (Martes,) estudiaron esta cuestión.