Este artículo examina cómo Nigeria puede utilizar la diplomacia marítima para mejorar la seguridad y fomentar el desarrollo de la economía azul en el Golfo de Guinea, argumentando que, aunque el país tiene un potencial económico significativo basado en el océano, las amenazas persistentes como la piratería, la pesca ilegal y el robo de petróleo socavan el progreso. Mediante un análisis cualitativo, los autores encuentran que la estrategia actual de Nigeria está excesivamente centrada en el petróleo y el transporte marítimo y que sus esfuerzos diplomáticos, aunque presentes a niveles bilaterales y multilaterales, han logrado un éxito limitado debido a la insuficiente participación del Ministerio de Relaciones Exteriores. El estudio concluye que es esencial fortalecer la coordinación diplomática y expandir el enfoque más allá del petróleo hacia sectores como el turismo, la pesca y la energía renovable para desbloquear un crecimiento económico sostenible y la seguridad marítima regional.
Ijuye-Dagogo et al. (Tue,) estudiaron esta cuestión.