El ransomware ha evolucionado de ataques oportunistas a una sofisticada empresa financiera sostenida por mercados de criptomonedas, a pesar de la presión de las fuerzas del orden. A partir del análisis de 525 cepas de ransomware (2013–2025), identificamos tres eras: Spray-and-Prey (2013–2018; prácticas de pago fragmentadas), Caza de Grandes Presas (2018–2021; targeting organizaciones de alto valor), y Mercado de Rescate (2021–presente; extorsión financiera y orientada a servicios). Estas eras son tipos ideales analíticos que muestran cómo los operadores de ransomware han evolucionado sus tácticas, que han llegado a incluir negociación y precios flexibles, para adaptarse a las condiciones del mercado de criptomonedas de maneras que reflejan dinámicas de financiarización más amplias. Este documento ofrece dos contribuciones principales: (1) un mapa empírico de la evolución de los pagos y (2) una teoría del ransomware como adaptación comercial a los mercados de criptomonedas.
Gundur et al. (Tue,) estudiaron esta cuestión.